Vedruna vence en una épica final a Ramiro y se proclama campeón
La final femenina, intensa y emocionante como pocas, necesitó de una prórroga para decidirse. En ella, Vedruna tuvo más acierto y superó a Ramiro de Maeztu por 61-64 en un choque cargado de épica. Yaiza López dispuso de dos tiros libres con el reloj a cero para darle el estandarte a su equipo pero no los aprovechó y su rival acabó sentenciando en la prórroga de la mano de una inspiradísima Carlota Alegre, MVP de la final colegial. De esta manera, el conjunto de Girona se saca la espina de la decepción de 2006 y alcanza un sueño por el que ha luchado hasta la extenuación
En la mayoría de los casos una final reúne todos los alicientes para ser un partido inolvidable. Los mejores de una competición jugando entre sí, un título en juego, las gradas abarrotadas y un largo etcétera de motivos. Pero la final femenina de las Series, además de todos esos ingredientes, tuvo uno que la hace imposible de olvidar. Y es que pocos choques responden mejor al significado de épica que el Ramiro de Maeztu-Escola Vedruna.
Magariños respiraba baloncesto desde antes de comenzar la gran final, gracias a un apasionante duelo en las gradas de las dos aficiones y a las actuaciones del grupo de baile moderno de la Academia GROESCTH de Murcia (formado por Ángela, Mª José, Mercedes, Marta y Esther) y del grupo de hip-hop (Kapi, Xando y Ziner), que animaron a los presentes. Ramiro, empujado por los cánticos de sus seguidores, pudo iniciar el choque con mejor pie (5-0), aunque los triples de Tubau y Carlota Alegre ("Cota") dejaron claro a las primeras de cambio que el camino hacia el título no sería sencillo. El primer contratiempo importante para las de Girona fue la segunda falta personal de Martorano pero sus compañeras no sólo resistieron las embestidas locales (10-6), sino que, a base de bombardear con triples a su rival, logró irse por tres puntos a la finalización del primer cuarto: 15-18.
El segundo periodo no tuvo mucho que ver con el inicial. El ritmo frenético se vio sustituido por un intercambio de fallos por parte de cada conjunto que provocó que el choque se volviese por momentos poco vistoso. Ramiro se puso uno arriba pero "Cota", con sus triples de todos los colores, alejaba a las suyas (22-27, min. 18), amenazando con romper el partido. No obstante, la efectiva defensa a toda pista del cuadro ramireño frenó la racha visitante y permitió que la final siguiese en un puño a la llegada del descanso: 24-27.
Tras pasar por vestuarios, las chicas de Ramiro, empeñadas en repetir el guión de cada comienzo de periodo, salieron más motivadas. Pero pese al 5-0 inicial, Vedruna no se descompuso. Nuevamente tomó la iniciativa, algo que no perdería hasta muchos minutos después. Las locales erraban tiros libres, circunstancia que aprovechó el cuadro de Girona. En el ecuador del tercer cuarto, Escola Vedruna jugó sus mejores minutos, disfrutando sobre la cancha y haciendo gozar a su ruidosa afición. A pesar de no poder contar con su estrella Marta Xargay y del nombre de su rival, las visitantes no se intimidaron. Para colmo, el pabellón madrileño asistió atónito a la exhibición de Tubau y Alegre. Ambas jugadoras se combinaron para martillear a base de triples la moral ramireña, consiguiendo con su acierto exterior un 33-44 que parecía marcar el devenir del encuentro.
No obstante, las de casa estaban mentalizadas con conseguir el doblete y no iban a rendirse a esas alturas de las Series. Pese a que Vedruna no aminoraba su ritmo, los puntos de Salcedo y Peñarrubia redujeron a siete el colchón de las catalanas al término del tercer periodo: 41-48. Ya en el periodo definitivo, Ramiro continuó apretando a su rival, que por momentos se veía superado por la presión ambiental. Magariños hacía ya tiempo que no era un simple pabellón sino una auténtica olla a presión, donde había que tener la sangre muy fría para no perder la concentración ante el chillerío local. Los últimos minutos no eran aptos para cardíacos, constituyendo un duelo a vida o muerte. Cada posesión sonaba a decisiva, cada canasta se saboreaba como una victoria.
Yaiza López condujo a Ramiro de Maeztu a creer en la victoria y, tras una canasta de Salcedo, el luminoso reflejaba un 49-50 que bien simbolizaban el duelo por la gloria colegial. A falta de cinco minutos, con esa diferencia exigua de un solo punto en el marcador, ningún equipo veía aro con facilidad. Unas perdían la opción de culminar la remontada y las otras se lamentaban por darle tantas oportunidades a su rival y no sentenciar a tiempo. Finalmente, tras una canasta de López a falta de tres minutos, Ramiro se puso uno arriba y metió presión a su adversario. La propia Yaiza López tocó el cielo con la yema de los los dedos tras anotar un vital triple a falta de un minuto, que, sumado a un tiro libre de Salcedo, entregaba medio título al representante estudiantil: 55-51.
Sin embargo, Vedruna volvió a resurgir de sus cenizas para dejar helado al pabellón madrileño con una portentosa forma de jugar los últimos segundos. Martorano, primero por su templanza a la hora de marcar dos tiros libres clave y luego por anotar una vital canasta a falta de doce segundos, se erigió en heroína por parte de las visitantes. Las ramireñas, no obstante, gozaron de última posesión, que concluyó en falta personal a su favor en el último segundo. Con el reloj a cero, Yaiza López, que había liderado a su equipo en todo momento y que pueda estar orgullosa de su campeonato, no pudo aprovechar ninguno de los dos tiros libres de los que dispuso y el choque se fue a la prórroga (55-55). Más emoción, más intriga. Y, especialmente, más baloncesto.
El periodo extra fue un homenaje a las Series. ¿Qué mejor manera de acabar el torneo que con esta exhibición de facultades por parte de las finalistas? ¿Algún guionista hubiera ideado un epílogo tan intenso y emocionante? Todas luchaban por un sueño común y la victoria parecía tan complicada como accesible por momentos. El intercambio de canastas entre Alegre y Salcedo beneficiaba a Ramiro (58-57, min. 43), aunque Tubau, con una canasta caída del cielo y un robo inesperado, otorgaba la iniciativa su equipo. Ya no volvería a pederla.
Yaiza López no olvidaba sus fallos en los tiros libres del último segundo y seguía errando desde la línea de personal, lo que aprovecharon Solé y "Cota" para alejar por cuatro a Vedruna. Sin embargo, en un duelo con tanta épica y tantos cambios en el marcador, no podía faltar acabar faltar un último sobresalto, un postrero subidón de adrenalina para el representante estudiantil.
Salcedo puso el partido al rojo vivo con un triple lejano (61-62) y el fallo posterior de las de Girona le dio alas a su equipo. Con un punto abajo, diez segundos en el marcador y un estandarte de las Series esperando, Ramiro dispuso de la última bola para alcanzar su sueño, mas no logró encontrar aro, despertando así de su cuento de hadas. Alegre, MVP merced a sus 21 puntos y 9 rebotes, certificó con un tiro libre la gesta de Vedruna, que se saca a lo grande la espina clavada tras la derrota de 2006. Con épica un título sabe mejor. Con épica las Series son más grandes.