Espíritu Colegial, un merecido premio a la mejor iniciativa de las Series
Son muchas iniciativas que han convertido a las Series en un torneo aún más grande. La ilusión de los colegios y el apoyo de sus seguidores merecen un reconocimiento, el premio al espíritu colegial. Tras llevarse Santo Domingo en 2007 ese simbólico y no menos importante título, son varios los colegios que en esta edición de las Series aspiran al meritorio galardón. Entre ellos, el propio granadino, que junto al valenciano El Pilar y los barceloneses Claret y Escola San Gervasi, es firme candidato al Espíritu Colegial 2008. Argumentos tienen para lograrlo
A lo largo de estos meses se ha insistido en que uno de los motivos principales para que esta competición sea cada día más importante es el interés con el que los participantes y sus propios seguidores la afrontan. Las Series cuentan con excelentes jugadores y con equipos muy competitivos que han propiciado que se puedan ver bellos y emocionantes encuentros. Pero sólo con calidad no se puede construir las bases de un torneo importante, por lo que la grandeza de las Series es precisamente, y valga la redundancia, lo que rodea a las mismas Series.
Colegios frente a frente. Alumnos unidos por un interés común. Compañeros de clase apoyando desde las gradas, viajes, familiares y amigos de los colegiales disfrutando y sufriendo con los suyos, etc. Es ese el mejor indicador de la buena salud de las Series. En este sentido, varios colegios destacan por encima del resto, por la originalidad de sus iniciativas y la fidelidad de sus seguidores.
Los candidatos son muy conocidos por todos los aficionados de las Series. Es el caso de Santo Domingo. El equipo femenino de este centro escolar se hizo célebre en 2007 tanto por sus buenos resultados en la competición como por el ‘boom’ que supuso la irrupción de su ejemplar afición. Cánticos, viajes con el equipo, pancartas, camisetas y apoyo, mucho apoyo. Por ese motivo, el centro granadino se ganó por méritos propios el premio al Espíritu Colegial el año pasado. En esta edición de las Series, su animosidad no ha decrecido. Al contrario. Santo Domingo ha sido un modelo a seguir, por su deportividad constante, los regalos que han ofrecido a sus adversarios e incluso por el detalle de crear una nueva equipación con el logo de las Series. Desde luego tienen motivos de sobra como para repetir galardón en 2008.
Claro que los otros candidatos al premio al Espíritu Colegial también le han aportado mucho al torneo. En Valencia, por ejemplo, El Pilar simboliza bien este apoyo. El colegio de la ciudad del Turia sorprendió a todos por su forma de organizar la fase final de Levante, logrando crear un marco incomparable, creando alicientes y motivos de diversión para cada uno de los aficionados que asistieron al triangular. Se pusieron hinchables, donde los niños jugaron a su antojo. Se vieron actuaciones de gimnasia rítmica, hubo speaker, no faltó Pam (la mascota de Pamesa Valencia) e incluso las cámaras de Canal 9 inmortalizaron esos momentos inolvidables. Además, la presencia del norteamericano Fred House terminó de convencer a los presentes que la asistencia al evento, pese a la derrota de los conjuntos de El Pilar, mereció la pena.
Por otro lado, hay que mencionar la ilusión con la que la división AXA FC Barcelona ha afrontado estas Series 2007/2008. Las fiestas del básquet que se han celebrado en los choques de Claret y Escola Sant Gervasi son la mejor prueba de ello. En lo que respecta al Colegio Claret, no es ninguna sorpresa verle entre los candidatos al Espíritu Colegial 2008 tras haber dejado ya su huella en anteriores ediciones del torneo. Aunque en esta ocasión la movilización de sus aficionados ha superado cualquier expectativa. Hablar de Claret es hablar de su mascota, el ya famoso “Llop” que hace las delicias de todos en cada encuentro. Pero mencionar a Claret también es comentar cómo colorean de azul cada grada por la que pasan. Los de Barcelona cuentan con su propio ‘merchandising’, teniendo aplaudidores, bufandas y sus productos de animación con los que animan a los suyos.
Por su parte, Sant Gervasi demostró en la final femenina de Mediterráneo que es uno de los colegios más implicados con las Series. Las jugadoras del colegio promocionaron por todos lados su trascendental encuentro durante toda la semana previa a la final, con el apoyo de la dirección del colegio. Los niños se pintaron las caras con los colores del equipo, el pabellón se vistió con la imagen de las Series, hubo panderetas, tambores, trompetas, cámaras de televisión e incluso se improvisó un bar para la ocasión. Con seiscientas personas llenando hasta los topes el pabellón local, la gente que se quedó fuera llegó al extremo de seguir el partido a través de las ventanas exteriores. ¿Hace falta algún argumento más para presentar su candidatura al Espíritu Colegial?