Revolución en las Series: Caras nuevas en las finales colegiales
Que las Series Colegiales son una competición igualada y disputada ya no es ningún secreto. Pero en las ediciones anteriores, siempre hubo equipos como Badalonès o Elexalde que dominaron el torneo y que partían con la vitola de favorito. En estas Series, tras la eliminación de esos grandes equipos, la situación es totalmente nueva. Sólo sobrevive uno de los participantes en la Gran Final Colegial de 2007 y los tres colegios ya clasificados para la fase final representan a divisiones que no tuvieron presencia en las finalísimas del año anterior. Un escenario tan nuevo como apasionante
Tras los resultados de este último fin de semana, se puede confirmar que estamos ante una auténtica revolución en las Series Colegiales ACB, en la que no parece haber un dominador o un favorito claro. Todo ello después de la irrupción de nuevos colegios repletos de ilusión y tras la previa eliminación de algunos de los “cocos” de ediciones anteriores.
Vayamos por partes. En 2007 hubo dos colegios cuyo nombre fue el más repetido en todo el torneo, tanto por sus victorias contundentes como por el respeto que inspiraban en sus rivales: Col.legi Badalonès e IES Elexalde. Los de Badalona se lograron clasificar por partida doble para la Gran Final Colegial, donde consiguieron el título absoluto masculino y el subcampeonato nacional femenino. Las vascas, por su lado, prolongaron su éxito de 2006 y acabaron proclamándose campeonas por segundo año consecutivo del torneo.
Sin embargo, en estas Series 2007/2008, la situación ha dado un vuelco. Y desde muy pronto. IES Elexalde cayó en primera ronda de división y, pese a que los colegiales del Badalonès sí que fueron capaces de alcanzar las finales de Badalona, fueron eliminados en ellas, acabando así su sueño en las Series. Pero no serán los únicos colegios que no repitan presencia en la Gran Final Colegial. Las ausencias de Capuchinos y Axular y la eliminación de las chicas de Heidelberg en Gran Canaria y de El Pilar valenciano en el triangular de Levante suponen que quede un superviviente de 2007. Se trata del Ramiro de Maeztu masculino, que después de encandilar el año pasado y caer con orgullo en la final nacional, tiene ganas de reinar en el torneo en esta nueva edición. Tras vencer en su fase de división, espera con ansias las finales de Conferencia Gran Centro, con el objetivo de ser el único de los ocho colegios de la Gran Final Colegial de 2007 que repita presencia por segundo año consecutivo.
Otro dato curioso es que la revolución no sólo se limita a la eliminación de algunos de los favoritos. También es interesante observar que varias de las divisiones que no tuvieron el año pasado presencia en las finales, han visto en 2008 cómo sus representantes se ganaban el billete para estar en ellas. El caso más sorprendente es el de la división Grupo Begar León, que tras su regreso a la ACB tras tantos años de ausencia, encaraba la competición con ganas de asentarse y de ofrecer una buena imagen, pero que se quedó corta en sus expectativas. Y es que el Colegio Leonés, campeón de la estrenada división, se exhibió a lo grande en las finales de Norte, ganándose una plaza en la Gran Final Colegial. También Grupo Capitol Valladolid, que en 2007 no brilló en su fase de conferencia, ha metido un equipo (Julián Marías femenino) entre los más grandes. De igual modo, la división Akasvayu Girona, eclipsada anteriormente por el dominio badalonés en Mediterráneo, ha entrado también en el selecto grupo de los finalistas absolutos de la mano de las chicas de Escola Vedruna.
Además, los choques de Inter-Conferencia (en la que hay representantes de Unicaja, C.B. Granada y ViveMenorca), la final masculina de Mediterráneo (con el manresano Joviat) y la esperada fase final de la Conferencia Gran Centro, pueden aumentar considerablemente el número de divisiones que han pasado de no tener representación en 2007 a vivir con ilusión la Gran Final Colegial de 2008. Se ha creado un escenario notablemente distinto y no menos interesante, una auténtica revolución colegial.