Las Series Colegiales, una cantera de lujo para la ACB
El debut en ACB de una de las estrellas de las Series 2007, Marcos Molina, no hace sino confirmar que el nivel de la competición es altísimo. El ex jugador de Capuchinos, que tan buen baloncesto mostró en la pasada edición del torneo, cumplió su sueño de estrenarse en ACB. Lo hizo en Manresa, vistiendo la camiseta del Pamesa Valencia y jugando un minuto y medio que le supieron a mucho. Casos como el suyo, o como los de Ricky Rubio o Joseph Franch demuestran que las Series son un autentico vivero de promesas para la mejor liga de Europa
Los amantes de las Series Colegiales ACB recordarán aún el nombre de Marcos Molina. El ala-pívot de Murcia se salió literalmente en la anterior edición de la competición. Pocas veces se ha visto a un jugador tirar tanto de un conjunto como hizo Molina con Capuchinos. Marcos condujo a su equipo al título de fase de división, promediando más de veinte puntos de media por choque. No contento con ello, regaló una de las exhibiciones más grandes de la historia del torneo en las finales de Levante.
En el encuentro decisivo, ante El Pilar valenciano, anotó 31 puntos, con cinco triples incluidos. Uno de ellos casi sobre la bocina para dar, in extremis, el estandarte de Conferencia Levante a los suyos. Sin embargo, para llegar a la Gran Final Colegial, Capuchinos aún debía superar a Agustinos, campeón de Sur. Y lo logró, claro. Nuevamente con Molina como estrella (25 puntos), bien secundado por el polivalente Morán.
En las finales de las Series, celebradas en un Magariños abarrotado, Capuchinos no obtuvo el premio a tanto trabajo realizado y tuvo que conformarse con ser cuarto. El potente Badalonès y el combativo Axular apearon a los murcianos de su sueño. Mas no se puede decir que Capuchinos no diera la cara en los momentos de la verdad. Una vez más, con Molina como mejor jugador. Marcos sumó la friolera de 37 puntos y 20 rebotes (47 de valoración) en semifinales y, en la final de consolación, volvió a aportar 33 puntos y 16 rebotes que, pese a ser insuficientes para la victoria de su equipo, sí le valieron para llevarse el elogio de todos y ser distinguido como uno de las estrellas de las Series.
Con estos antecedentes, es un orgullo para la competición colegial que Marcos Molina haya debutado en la ACB, inscribiendo su nombre en la lista de elegidos para este deporte a la temprana edad de 17 años. El jugador, de 2,02, ya es internacional en categoría junior y, tras fichar por Pamesa, ha dado muestras de su calidad en las categorías inferiores del club taronja –junior e incluso EBA-, lo que le ha valido para recibir la llamada de Fotis Katsikaris. El griego, además de convocarle, premió su esfuerzo e ilusión y le hizo debutar en Manresa, con victoria final valenciana por 64-82. Tardará Molina en olvidar esa jornada.
Pero si de jugadores ACB que hayan vivido la experiencia de las Series hablamos, es imprescindible nombrar a Ricky Rubio. La joven estrella de DKV Joventut, inmerso estos días en la vorágine copera, dio pinceladas de su calidad con el glorioso Badalonès, con el que se quedó a las puertas del título de las Series. Además, Badalona sigue demostrando que es una fuente inagotable de jugadores gracias al buen hacer de jugadores como Josep Franch o Pere Tomàs.
Mientras Pere, tras deslumbrar en las Series 2007, espera con paciencia su oportunidad en ACB –de momento en CB Prat, filial verdinegro, está rindiendo a buen nivel-, Franch ya puede presumir de lo mismo que Marcos Molina. Es, con todas las letras, un jugador ACB, tras debutar esta misma temporada con el DKV Joventut en la mejor liga del viejo continente. Entre tanto, a la espera de tener más ocasiones de brillar entre los más grandes con su club de toda la vida, se entretiene enamorando a propios y a extraños con exhibiciones en las Series Colegiales.
La última, la realizada en la final de Badalona ante el vigente campeón nacional (Col•legi Badalonès), en la que anotó 42 puntos, será recordada mucho tiempo por los privilegiados que tuvieron el lujo de presenciarla. ¿Podrá Franch rendir a tan alto nivel en las finales del Mediterráneo? Desde luego, es el camino más corto –y el más bello también- para convertirse en una estrella. Estrellas o no, esperemos que esta serie de jugadores que tanto le han dado a las Series Colegiales, tengan suerte en su prometedora carrera y sigan haciendo disfrutar a los amantes del baloncesto en los años venideros. Será buena señal.
Daniel Barranquero. (Redactor de Seriescolegialesacb.com)