La división MMT Estudiantes disfrutará de unas finales de órdago
Papá Noel es del MMT Estudiantes. Esa es la sensación que se les quedaría a los aficionados tras ver las eliminatorias de la división estudiantil, disputadas el anterior fin de semana. Un auténtico regalo navideño anticipado. Tras el mismo, tanto en el cuadro masculino como en el femenino, ya se conocen qué colegios lucharán por la gloria colegial. Ramiro de Maeztu, que cada año está dispuesto a superarse, tendrá doble presencia en la final y buscará los dos estandartes de campeón para su colegio. Por su parte, los chicos de San Viator y las jugadoras de Virgen de Atocha, intentarán evitarlo
En categoría masculina, se necesitaron hasta nueve encuentros para definir qué equipos disputarán la final. La lucha empezó pronto, el sábado por la mañana. Ese día, en La Nevera, Príncipe Felipe y Juan de la Cierva rompían el hielo. Los primeros salieron más enchufados al encuentro y pudieron vencer a su rival por 76-31. A la misma hora, en la pista 2 de la mítica cancha estudiantil, San Patricio accedió a cuartos tras vencer por 34-57 a Alameda de Osuna. La ronda previa se cerró con otro encuentro cuyo resultado también fue amplio. Pese a los intentos de remontada de Liceo Italiano, Virgen de Atocha se mostró firme y acabó imponiéndose por 47-76.
Llegaban los cuartos de final y era difícil hablar de favoritos, más allá de imaginar que Ramiro de Maeztu rendiría al nivel al que tiene acostumbrado a sus seguidores. Los chicos de Ramiro no decepcionaron a nadie y se estrenaron de la mejor forma posible, tras vencer por 118-57 a un Príncipe Felipe que dio siempre la cara. Por otro lado, Virgen de Atocha continuó su triunfal racha y superó a San Patricio por 33-40.
En los otros duelos de cuartos, la igualdad brilló por su ausencia. Obispo Perelló se autoproclamó como una de las más fuertes amenazas para Ramiro de Maeztu tras vencer por más de cien puntos (¡126-16!) a un IES Cervantes que, a pesar del resultado, luchó hasta el último momento. Además, San Viator se deshizo sin dificultades de Menesiano por 26-40.
Turno para las semifinales, que se jugarían el domingo en dos escenarios emblemáticos. En Magariños, Ramiro de Maeztu tenía el reto de superar a un Virgen de Atocha pletórico, que desde la previa se había colado en semifinales. El partido se rompió muy pronto y tuvo menos emoción de la esperada, pero, pese a ello, no careció de espectáculo. Ramiro de Maeztu, tras vencer por 94-42, puede presumir de ser uno de los pocos equipos de las Series cuyo promedio anotador supera la centena de puntos. El rival del Ramiro de Maeztu en la final se decidiría en La Nevera, en el Obispo Perelló-San Viator. La primera parte estuvo igualada pero en la segunda, el San Viator del prometedor Javier Revillas (2,05 de calidad e intimidación) se pudo escapar para acabar ganando por 50-77. ¿Será capaz San Viator de poner en aprietos a Ramiro de Maeztu en el momento de la verdad? En enero sabremos la respuesta.
Por su parte, las chicas participantes en la división MMT Estudiantes también se estrenaron en las Series. Al ser menos equipos, cinco en total, se disputaron también menos encuentros el pasado fin de semana que en categoría masculina. Los suficientes para conocer el nombre de los dos colegios que rivalizarán por el título final de división.
La ronda previa determinaría la configuración definitiva de semifinales. Pocos podían imaginar que el Obispo Perelló-Príncipe Felipe sería, a la postre, el choque más emocionante e igualado de la competición estudiantil hasta el momento, como demuestra el 40-46 final con el que Príncipe Felipe accedió a la siguiente ronda.
Allí, las chicas de Ramiro de Maeztu fueron las encargadas de bajarlas de la nube. Con un juego demoledor, perfecto en ataque y en defensa, superaron a un Príncipe Felipe impotente e incapaz de frenar el vendaval ofensivo de su rival. No obstante, el definitivo 104-29, pese a ser un resultado abultado y sin paliativos, no debería impedir a las jugadoras derrotadas despedirse con la cabeza bien alta de las Series.
La otra semifinal también tuvo un resultado muy contundente, aunque en esta ocasión destacaron más las defensas que los ataques. Virgen de Atocha puso un entramado defensivo que impidió que su rival, Alameda de Osuna, viera aro con facilidad. Por ese motivo, aprovechando sus puntos en contraataque y su mayor calidad, Virgen de Atocha encarriló pronto el partido y fue aumentando la distancia hasta los cincuenta puntos con los que concluyó el choque: 12-62.
Ahora la cuestión es ver si Ramiro de Maeztu es capaz de superar la efectiva defensa de su rival en la final. El choque promete. Será en enero, al igual que en la finalísima masculina, cuando sepamos los nombres de los campeones de la división MMT Estudiantes. Hasta entonces, sólo nos queda disfrutar con el recuerdo de lo visto hasta el momento y esperar que ninguno de los cuatro conjuntos finalistas baje el pistón en los momentos decisivos. Si juegan todos a su máximo nivel, el espectáculo será de órdago.